La forma en la que Abdul Latif Jameel hace uso de su experiencia para combatir uno de los desafíos más grandes de la humanidad.

Por Fady Jameel, presidente adjunto y vicepresidente de Abdul Latif Jameel.

Solo hay unos pocos desafíos lo suficientemente grandes como para unir a la humanidad en una causa común. El cambio climático es uno de ellos, lo que impulsa el desarrollo de nuevos métodos y tecnologías diseñados para proporcionar soluciones ambientales sostenibles a largo plazo para las generaciones futuras. La batalla por la tolerancia y contra el terrorismo es otro de estos desafíos. Y ahora, más que nunca, una amenaza nueva, aún mayor y más poderosa, reclama la atención de nuestro mundo.

La escasez de agua es ahora un desafío tan grande que ya no se puede ignorar más. El uso del agua ha aumentado aproximadamente un 1 % cada año durante los últimos 30 años[1], con más de dos mil millones de personas que viven en países con una elevada escasez de agua[2]. Aproximadamente dos tercios de la población mundial (unos cuatro mil millones de personas) se ven obligados a soportar esta escasez durante al menos un mes al año[3]. Solo en Oriente Próximo, el 6 % de la población mundial se ve obligada a sobrevivir con solo el 1 % del agua dulce del mundo.

Diecinueve países, incluidos Bahréin, Jordania, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, tienen recursos hídricos renovables totales (TRWR) de menos de 500 m3 por persona y año[4].

Las últimas investigaciones de Naciones Unidas sugieren que el 30 % del planeta no tiene acceso a agua potable[5] y, en 2018, la crisis del agua fue nombrada por el Foro Económico Mundial como el quinto mayor riesgo a nivel global[6].

Podríamos continuar con estas estadísticas indefinidamente, haciendo hincapié en la cruel ironía de un mundo donde, a pesar de tener amplios recursos hídricos en nuestros océanos y capas de hielo, solo disponemos una pequeña fracción de estos y muchísimos habitantes del planeta no disponen de la suficiente agua para vivir. Está claro que se necesita actuar inteligente y rápidamente para abordar este problema cuanto antes.

Proeza técnica, soluciones prácticas

Mediante Almar Water Solutions, establecida a principios de 2017 como elemento clave de la estrategia de expansión y diversificación llevada a cabo por Abdul Latif Jameel Energy, ya estamos trabajando arduamente para enfrentarnos a los desafíos que suponen la escasez de agua y la contaminación.

Almar Water Solutions es un proveedor especializado de capacidades técnicas para el desarrollo de infraestructuras hidráulicas, incluido el diseño, la financiación y el desarrollo de las mismas. Ha demostrado ser el complemento ideal para Fotowatio Renewable Ventures (FRV), la sección de energía renovable de Abdul Latif Jameel Energy.

Nuestro impacto ya está empezando a dar frutos en tres países MENAT diferentes: Egipto, Bahréin y Arabia Saudí, así como en Kenia. Con el tiempo, nuestro objetivo es difundir nuestra experiencia en materia de agua en todo el mundo, llevando el conocimiento y las prácticas recomendadas a nuevas áreas y proporcionando soluciones hídricas que aseguren la salud continuada de la próxima generación. Si bien reconocemos la magnitud de la tarea que tenemos por delante, estamos decididos a incidir significativamente en este problema.

Existen cuatro proyectos que demuestran tanto nuestra intención como nuestra capacidad.

En Egipto, la infraestructura hidráulica ha crecido de forma significativa en las últimas décadas. Sin embargo, aproximadamente 7,3 millones de personas todavía no tienen acceso a agua potable[7]. Allí donde se ha realizado una inversión, el foco se ha puesto principalmente en la creación de un suministro fiable para las poblaciones urbanas desarrolladas. Las personas que viven en áreas rurales o en barrios marginales urbanos no se han beneficiado de esto en la misma medida y corren el riesgo de quedarse atrás, con 8,4 millones de personas también privadas de acceso a un mejor saneamiento[8]. Las personas que viven en las zonas rurales de Egipto y en los barrios marginales urbanos tienen muchas más probabilidades de contraer enfermedades, y sufrir problemas de salud y nutrición, situación que hemos querido ayudar a resolver.

Para empezar a abordar este problema, hemos acordado establecer una colaboración con HA Utilities (HAU), parte de Hassan Allam Holding (HAH). A través de esta nueva asociación, Almar Water Solutions participará de manera centralizada en la gestión del agua y de las aguas residuales en todo Egipto, así como en el desarrollo de proyectos de construcción-operación-transferencia (Build-Operate-Transfer, BOT) y construcción-posesión-operación (Build-Own-Operate, BOO). Mi colega Carlos Cosín, director general de Almar Water Solutions, cree que esta agrupación empresarial nos brinda una “oportunidad excepcional” para contribuir al futuro de Egipto. Tiene razón al afirmarlo.

Sin embargo, el 40 % de la población árabe vive con “escasez absoluta de agua”[9], así que los desafíos a los que se enfrenta la región están profundamente arraigados en la historia, la cultura y el comportamiento de sus habitantes. Además, estos problemas se agravan con la utilización de altos niveles de agua para uso personal. En Arabia Saudí, el consumo diario de agua per cápita fue casi el doble que el de los ciudadanos de la UE en 2017[10]. No sorprende, entonces, que la región haya desarrollado el sector de desalinización más avanzado del mundo, que representa el 50 % de la capacidad mundial.

En enero de 2019, Almar Water Solutions se adjudicó el contrato en Arabia Saudí para desarrollar la Shuqaiq 3 IWP, una de las plantas desalinizadoras de ósmosis inversa más grandes del mundo. Situada cerca de la ciudad de Al Shuqaiq, en el Mar Rojo, una inversión de 600 millones de dólares estadounidenses financiará el desarrollo de una planta del tamaño de 34 campos de fútbol. Cuando se finalice su construcción en 2021, suministrará 450 000 m3 de agua limpia cada día en un plan BOO de 25 años con WEC. Más de 1,8 millones de personas recibirán agua fresca del lugar, y se crearán 700 empleos.

La noticia de nuestra participación llegó menos de ocho semanas después de que nos adjudicaran el contrato para producir la primera planta desalinizadora a gran escala de Kenia. Una vez operativa, la planta suministrará 100 000 m3 de agua potable a más de un millón de personas en Mombasa, donde la grave crisis del agua lleva provocando interrupciones en el suministro desde hace varios años.

Tuve la suerte de acordar personalmente este proyecto con S. E. Hassan Ali Joho, gobernador del condado de Mombasa, y ver de primera mano la situación actual y cómo este proyecto beneficiará a la gente de Mombasa.

Más recientemente, Almar Water Solutions ha adquirido la inversión hídrica de Mubadala Infrastructure Partners de Muharraq STP Company BSC (MSC). MSC tiene un contrato de 29 años para construir, poseer y operar una planta de tratamiento de aguas residuales y sistema de alcantarillado de 100 000 m3/día en Muharraq, Bahréin. Al lograr este acuerdo, Almar Water Solutions dio otro paso importante en su ambición estratégica de poseer y operar una gama de activos hídricos en toda la región MENAT.

Facilitación de un enfoque doble

Sin embargo, a pesar de nuestras continuas inversiones, somos muy conscientes de que la infraestructura, por sí sola, no puede resolver o erradicar los desafíos de la seguridad hídrica de la humanidad. Se necesitan nuevas formas de pensar, nuevos descubrimientos científicos y nuevos proyectos para proteger los recursos vitales del planeta y así impulsar un enfoque verdaderamente holístico y transformador.

Este es el espíritu del Laboratorio de Sistemas de Agua y Alimentos de Abdul Latif Jameel (J-WAFS) desde el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) de Boston, que busca esos avances innovadores que podrían transformar no solo Almar Water Solutions, sino el sector en general.

Fundada en 2014 en un esfuerzo por reunir todas las fortalezas del ITM y a profesionales de la investigación a nivel mundial para afrontar el desafío de satisfacer la necesidad mundial de agua y alimentos, J-WAFS se enorgullece de facilitar una variedad de contribuciones a estos desafíos críticos.

Varios proyectos de investigación actuales están siendo financiados a través de subvenciones J-WAFS, becas, donaciones y el programa J-WAFS Solutions. Entre estos se incluyen el desarrollo, la fabricación y la comercialización de kits de la prueba de E. coli para el agua de bajo coste y fáciles de usar que podrían mejorar el acceso de millones de personas al agua potable, y un proyecto de dos años que desarrolla filtros de agua de xilema de albura de bajo coste. Estos proyectos, liderados por el profesor Jeffrey S. Ravel y el profesor asociado Rohit Karnik, respectivamente, son dos de las iniciativas de investigación que buscan mejorar el acceso al agua potable.

Otros dos siguen un camino similar: hasta agosto de 2020, el profesor Zachary Smith liderará un equipo que se beneficiará de los fondos de la subvención anual de J-WAFS para lograr un avance técnico importante en la purificación del agua. Su objetivo es encontrar una forma de utilizar estructuras de metal y orgánicas (Metal-Organic, MO) estables en agua para eliminar contaminantes del agua como el boro. Si esto se consigue, supondrá un avance significativo en los métodos de purificación actuales, como la desalinización, que no pueden eliminar moléculas tan pequeñas como el boro.

Otro proyecto que recibe subvenciones lo dirige la profesora Julia Ortony. Su objetivo es desarrollar un material de filtración nuevo y duradero que pueda ayudar a eliminar el arsénico natural que contamina gran parte del agua subterránea en el sur de Asia. Mientras tanto, los profesores asociados Mircea Dincă y Evelyn Wang tal vez llevan a cabo la investigación más llamativa de todas: están buscando modos de, literalmente, crear agua a partir del aire. Si lo consiguen, su investigación podría revolucionar el futuro de áreas remotas y con escasez de agua en todo el mundo.

Un ejemplo de cómo se pueden unir los diversos aspectos de la operación de Abdul Latif Jameel se encuentra en Mombasa, la ciudad del contrato de la planta de desalinización de Almar Water Solutions, donde J-WAFS ha apoyado un estudio que desarrolla un marco de desarrollo para el diseño de infraestructuras de agua a largo plazo.

El trabajo realizado en Mombasa es un microcosmos del camino necesario que queda por delante. Los gobiernos, el sector privado, las empresas energéticas, los académicos y los líderes de la comunidad tendrán que trabajar juntos para desbloquear los avances necesarios que garanticen el acceso duradero y amplio al agua potable que la humanidad necesita.

No está más allá de nuestras capacidades, pero solo un enfoque coordinado y comprometido llevará al éxito.

Priorizando el desafío que el agua supone y alentando la inversión, la innovación y las asociaciones en toda la sociedad, podremos construir una industria innovadora que será cada vez más importante para el desarrollo global en los próximos años. Juntos podemos construir un futuro más limpio y saludable para todos.

[1] The United Nations World Water Development Report 2019, Executive Summary, United Nations

[2] The United Nations World Water Development Report 2019, Facts and Figures, United Nations

[3] The United Nations World Water Development Report 2019, Facts and Figures, United Nations

[4] Water Scarcity and Future Challenges for Food Production, Water, 10 March 2015

[5] The United Nations World Water Development Report 2019, Executive Summary, United Nations

[6] The Global Risks Report 2018, World Economic Forum

[7] UNICEF / World Health Organization

[8] UNICEF / World Health Organization

[9] Arab Regional Report 2018, World Water Forum, March 2018

[10] Saudi Arabia is running out of water, The Independent, 19 February 2016